Nueve cortos componen FuraCans, la competición de no-ficción que se consolida en el Festival de Cans

El Festival de Cans acoge por segundo año dentro de su sección oficial el bloque de FuraCans, la competición de no-ficción que se consolida en esta 16ª edición. En este espacio, en el que se podrá ver una panorámica general de lo que están realizando parte de las generaciones más jóvenes del cine gallego, encontraremos obras actuales y arriesgadas que exploran diferentes variantes del documental y del cine experimental, y que buscan una mirada propia y personal.

En los nueve cortos seleccionados, que se proyectarán el sábado 25 de mayo, emerge el trabajo de una interesante generación de realizadoras y realizadores nacidos, sobre todo, en la década del 90. Así, encontramos propuestas documentales como Hora silenciosa de Noelia Muiño, donde esta cineasta de O Pino que está formándose en la Universidad de Nueva York nos introduce en la vida de las monjas de clausura del Convento de San Paio de Antealtares; o En la boca de la mina del monfortino Brandán Cerviño, que tendrá su estreno en España en Cans y que está grabada en la antigua ciudad minera de El Cobre en Cuba, país donde se formó y desarrolla su obra.

Por otra parte, encontramos cortometrajes que se construyen desde exploraciones autobiográficas y el trabajo con los recuerdos, como el videodiario 16-11-2016 / 13-5-2017 de Marta Valverde (que juega con la pantalla partida para desplegar apuntes diversos de su vida), Devalar de Mar García (donde la cineasta retrata su aldea desde la visión de la infancia), o Cando mamá pechou as caixas de Arancha Brandón (que trata las dificultades a las que la madre de la directora se enfrenta cuando decide cerrar el negocio familiar).

La experimentación en las formas de narrar y su confluencia con las Bellas Artes están presentes en Palmira de Rebeca Lar y In touch with the infinite de Alejandra Pombo. Si en la primera nos encontramos con la reconstrucción de la historia de una antepasada curandera de la realizadora, el corto de Alejandra Pombo nos propone un viaje performativo hacia el interior de la naturaleza. Ambas obras, que se podrán ver por primera vez en Cans, están marcadas por la formación artística de sus autoras, la primera centrada en la auto-ficción y la segunda en la auto-representación. Completan FuraCans las dos piezas más experimentales en lo visual y lo sonoro, Cómo desaparecer, del vigués afincando en Barcelona Carlos Martínez- Peñalver, y Caerán lóstregos do ceo, de Adrián Canoura, un corto que se sitúa entre la naturaleza y la mística, que ganó dos premios en FILMADRID y que fue escogido por la prestigiosa crítica Nicole Brenez cómo uno de los mejores filmes del 2018.

FuraCans está a punto de convertirse en una de las grandes apuestas de esta XVI edición del Festival, un interés que se ha percibido en el aumento de cortometrajes recibidos –alrededor de medio centenar de obras- de las que solo 9 entran la competición. Las entradas para FuraCans están disponibles desde hoy, martes 23 de abril, en la tienda. festivaldecans.com a un precio de 6 euros. Estas entradas darán acceso las proyecciones de los cortos de no-ficción, que tendrán lugar el sábado 25 de mayo, pudiendo elegir entre la sesión matinal o sesión de tarde. El aforo es reducido, se pondrán 180 entradas para el pase de mañana y 90 para el de tarde, por lo que se recomienda adquirirlas enseguida.

 

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